Aparte del comer, una de las cosas que más nos molan de tener un blog de gastronomía son las quedadas de bloggers. Estas quedadas consisten en que alguien (una agencia de comunicación, un restaurante, otros blogueros, etc…) convoca a unos cuantos bloggers en un restaurante de la ciudad y probamos su carta mientras sacamos fotos, lanzamos tuits y hacemos publicaciones en nuestras páginas de Facebook, Instagram o cualquier otra red social contando lo bien que lo estamos pasando y lo rica que está la comida, siempre y cuando lo esté claro.

Pero además, lo bueno que tiene este tipo de encuentros es que conoces a mucha gente, personas que como nosotros, están interesados en la gastronomía de la ciudad, tienen su propio blog y comparten opiniones, informaciones, experiencias, etc…

Lobbo03

El pasado martes, una compañera bloguera, Ana de Foodstorming, nos convocó a 12 blogs diferentes para probar los platos de Lobbo, un local de Madrid. La premisa de la cena era la siguiente: acabas de conocer a una persona que te atrae y tienes mucha curiosidad por saber cómo es, sus cualidades y defectos, costumbres y manías, etc… ¿qué mejor manera de fijarse en su comportamiento durante una cena? Para ello, los chicos de Lobbo nos tenían preparados unos cuantos platos interesantes por su sabor, su presentación y por su forma de comerlos.

Nos dividieron en dos mesas y a nosotros nos tocó en una más pequeñita e íntima.

Lobbo01

Lobbo02

Esta es la lista de bloggers que asistimos y sus respectivos blogs, para que les echéis un vistazo:

- Ana y Luis, de Foodstorming
– Hugo y Claudia, de Hamburguesas en Madrid
– Jesús y Natalia de Cooking & Disfruting
– Rachel de Espacio Madrid
– Sonia de Un sereno transitando la ciudad
– Cristina de De menú en menú
Carlos Arnelas (su blog con el mismo nombre)
– Guille de Comiendo se entiende la gente
– Raquel de El cuaderno de Rachel
– Félix de Espacios Secretos
– Miguel Ángel de Salivando

Así que, una vez todos sentados, empezó la cena. Primero nos trajeron unas Croquetas de chipirones en su tinta con un alioli de sepia. Deliciosas, tanto que pensamos en meterlas en uno de nuestros próximos rankings de croquetas.

Lobbo04

Después vinieron unas Piruletas de langostinos Kataifi con perfume de soja. El rebozado de los langostinos estaba crujiente y nada aceitoso, pero lo que más nos gustó es “el perfume de soja” que no es más que una forma diferente y divertida de mojar en soja la comida con un pulverizador.

Lobbo06

El tercer plato fue un Crujiente de pulpo con crema de patata pimentada. El pulpo estaba muy bien hecho, sabroso, y mezclado con la patata pimentada y las hojitas crujientes de verde eran un bocado riquísimo.

Lobbo07

Pero como podéis comprobar, en estas quedadas el verdadero espectáculo va más allá de la comida, en cuanto llegan los platos nos lanzamos sobre ellos con nuestros móviles y cámaras para inmortalizarlos, parecemos una jauría de lobos, una locura. Como no conseguimos evaporar el pulpo a base de flashes, nos lo comimos.

Lobbo08

Mientras seguíamos charlando con nuestros amigos y conociendo a los que no teníamos el placer de haber coincidido, nos trajeron el Wok de verduras con gambón rojo al teriyaki. Nos hubiera gustado que la proporción entre verduras y gambón hubiese estado un poco más equilibrada. No es un problema de Lobbo, sino de casi todos los sitios en los que hacen este tipo de platos, al final parece que ponen poca cantidad de gambón, langostino o cualquier producto de este tipo, y mucha verdura, por lo que algunos de los que estábamos haciendo fotos o escribiendo llegamos al plato cuando sólo quedaban verduras… mala suerte.

Lobbo09

Seguimos con un Risotto de boletus, trufa y parmesano que olimos desde casi antes que saliese de la cocina… ¡¡qué pasada!! La trufa inundó la mesa, tanto que al principio nos asustó un poco porque pensábamos que sabría demasiado, pero nada más lejos de la realidad. Quizá estaba un poco seco, estamos acostumbrados a risottos algo más melosos, pero el sabor con el queso rallado y la piruleta de parmesano lo hacía un plato perfecto.

Lobbo10

Lobbo11

El sexto plato fue un Steak tartar Lobbo, un bocado muy sabroso para ir comiendo a modo de montadito: un poco de tartar en el pan crujiente y… ¡¡p’adentro!!

Lobbo12

Se acabaron los platos principales, pero quedaban los postres, quizá una de las cosas que más nos sorprendió de esta quedada en Lobbo: primero unos Tubos de pomada con crema de yogur y puré de frutas del bosque, ¿no os parece original?

Ya podéis imaginar cómo se come: abrir, pinchar la protección metálica con el tapón y apretar hasta vaciar el tubo… ¡¡era como intentar comer pasta de dientes!!

Lobbo13

Lobbo14

El otro postre fue una Tarta árabe de toffe con crujiente de almendras. Hemos probado otros postres parecidos y no nos han terminado porque el toffe empalagaba demasiado. Este, en cambio, estaba hecho con un Toffe que invitaba a comerse, no una cucharada ni dos… sino TODO!! Un 10 para esta tarta.

Lobbo15

Después de la cena, el equipo de Lobbo tuvo la amabilidad de invitarnos a unas copas, cosa que no es muy normal y por lo que les estamos muy agradecidos. Pero el “momento copas”… nos lo guardamos para nostros ;).

Lobbo nos gustó, es cierto que en una quedada de este tipo no podemos prestarle tanta atención al local como hacemos en una recomendación donde vamos a comer o a cenar solos, pero os podemos decir con total seguridad que volveremos para hacer un post como a nostoros nos gusta, con calma y teniendo en cuenta cada detalle. Para que vayáis haciéndoos una idea, os dejamos con una foto de su carta en la que podréis ver sus platos y tener una idea de sus precios.

Lobbo16

Para acabar,  aquí tenéis su Facebook, Twitter y su página web:

http://www.restaurantelobbo.com

C/Gabriel Lobo 11

91 562 68 45

PD: Si os pasáis por Lobbo no olvidéis decirles que los habéis conocido a través de este post en Con el morro fino, es importante para que vean que este tipo de eventos funciona. ¡Gracias!

¿Te ha gustado? Apúntate a nuestra lista y recibe recomendaciones semanales por email

Sobre El Autor

Juanda

Millonario de vocación, soy fotógrafo de profesión para guardar las apariencias, aspirante a profesor para parecer un tipo más interesante y amante del misterio para crear incertidumbre. Licenciado en comunicación y especializado en guión de cine, he escrito y dirigido cortometrajes, impartido cursos de audiovisuales, currela en un taller de soldadura (la pela es la pela) e incluso recepcionista de hotel, pero lo que más me flipa en esta vida es hacer fotos y el buen yantar.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.